tag:blogger.com,1999:blog-32185673.post-39512318319183801942006-12-05T11:13:00.000-04:002006-12-18T11:16:42.054-04:00<a href="http://bp3.blogger.com/_OwelSlkIo_Y/RYawVzrcbbI/AAAAAAAAAAo/qNOWQbdxJjE/s1600-h/munhecas.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_OwelSlkIo_Y/RYawVzrcbbI/AAAAAAAAAAo/qNOWQbdxJjE/s320/munhecas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5009885524192423346" /></a><br /><br />Las muñecas de Leandra y Kelly<br /><br />Las muñecas de Leandra y Kelly conocen el frío intenso del páramo merideño. Huelen a esa tierra, a la leche de vaca recién ordeñada que ellas beben. A las arepas redondas que preparan sus madres y abuelas.<br /><br />Las muñecas de Leandra y Kelly tienen el sudor de estas niñas que juegan a pleno sol y a plena lluvia. Están hechas de las lágrimas que se les escapan de vez en cuando, pero sobre todo están armadas de la infinita alegría que habita en sus tiernos corazones. <br /><br />Las muñecas de Leandra y Kelly parecen casi humanas porque rebosan de uso y de afecto. Exhalan muestras de prolongados juegos. Son una evidencia palpable y olorosa de tanta vida que brota y arde en medio de las bajas temperaturas de El Paramito.Manamundohttp://www.blogger.com/profile/06320340333121165691noreply@blogger.com